El ser una Hermana Dominica de la Misión San José es ser una mujer arraigada en la Palabra de Dios y estar moldeada por la vida litúrgica de la Iglesia.
Nuestra oración litúrgica es el corazón y centro de nuestra vida; marca el ritmo de nuestros días y nos une en alabanzas, eleva nuestros corazones y nos llena de energía a ofrecer nuestros servicios a los demás en nombre del Señor.
Nuestro fuerte compromiso a la oración litúrgica de la iglesia es legado de nuestra Madre Pía. Su alegría, energía y belleza caracteriza nuestras oraciones.
Estamos comprometidas a orar y a contemplar la Palabra de Dios quien moldea nuestro ser de manera radical como discípulas de Jesucristo.