Existen dos fases para la formación inicial: la etapa de candidatura y la del noviciado. La candidatura sirve como proceso de transición gradual a la vida religiosa y dura de 1 a 2 años. Las candidatas reciben la Cruz Dominica en un ritual de iniciación y visten una falda sencilla de color negro y una blusa blanca. Las candidatas se reúnen con regularidad con sus Directoras de Formación y forman parte de una comunidad, estudian, oran y asisten de medio tiempo en los ministerios Congregacionales.
El Noviciado es un tiempo sagrado para profundizar una relación con Dios, aumentar nuestro entendimiento de la consagración religiosa y aumentar nuestra habilidad para vivir una vida Dominica. Durante el primer año, la Novicia estudiará y ofrecerá sus servicios en un ministerio apropiado de medio tiempo.
Tomará clases de Espiritualidad Dominicana, Enseñanzas Católicas Sociales, Cristología, Teología, Sacramentos, Mariología, Oraciones, Música Litúrgica, e Historia Congregacional y participará en las oraciones litúrgicas diarias. El segundo año del Noviciado es el “año canónico” en el cual la Novicia obtiene un período de soledad bendecida para lograr profundizar en contemplación el compromiso de su vida a través de su profesión en castidad, pobreza y obediencia.